
En los
Centros Penitenciarios el trabajo de los funcionarios se ha dividido en distintas áreas, teniendo en cuenta la mayor o menor relación con los reclusos que requiere la actividad desempeñada y las funciones propias de los miembros que las integran. Estas áreas son: vigilancia, oficinas, mixta, de intervención y tratamiento y sanitaria.
En el
Área de Vigilancia, el contacto del funcionario con el recluso es total, ya que una de sus funciones consiste en controlar todos los movimientos de los internos. Se subdivide en
V-1 y
V-2, distinguiéndose en que
V-2 (vigilancia dos) no presta servicios nocturnos, generalmente desempeña servicios en cancelas, rastrillos y aquellos otros en que el contacto con el recluso es menor y su complemento específico es menor que el de
V-1.